El mejor HALLOWEEN
Puerta de la Capilla del Castillo de Wittemberg, Alemania
En la oscuridad de la noche, una figura solitaria y silenciosa se paró frente a la puerta…
¿Cuál puerta?
La puerta de la Capilla del Castillo de Wittenberg en Alemania
¿Quién se paró en aquella puerta?
Un monje llamado Martín Lutero
¿Cuándo sucedió eso?
Fue el 31 de octubre de 1517, la noche anterior al día de todos los santos, de donde viene el nombre Halloween (All Hallows Day).
La Capilla de Wittenberg tenía una colección de 19 mil reliquias, incluyendo 13 pedazos del pesebre, 2 piezas de heno, y 3 cabellos de María. En el Día de Todos los Santos, la gente se reunía para ver y venerar estas reliquias para obtener una disminución 100 días en el Purgatorio por cada reliquia venerada.
¿Qué hizo Lutero?
Martín Lutero clavó en la puerta de la Capilla un documento titulado 99 Tesis.
¿Por qué lo hizo?
La Capilla Sixtina en el Vaticano fue una obra de arte magnífica pero muy costosa. El monje Tetzel vendía indulgencias para recaudar dinero para ese proyecto. Las indulgencias eran certificados escritos de perdón de pecados.
Con el sello de aprobación del Papa León X, Tetzel le decía a la gente que si compraban indulgencias se les aseguraba la absolución plena de todos sus pecados. Lutero protestó contra esa práctica.
¿Por qué fue aquel el mejor Halloween?
Por varios siglos la Palabra de Dios había estado sepultada poco a poco por las tradiciones y reglas humanas. Las 99 Tesis fueron una pequeña chispa que Dios usó para iniciar el movimiento que luego se llamó Reforma Protestante, que enfatizaba la doctrina bíblica e histórica que asegura la salvación para los pecadores que dejen de confiar en sus propias obras o esfuerzos, para recibir el perdón que compró el Hijo de Dios Jesucristo en la Cruz del Calvario.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. (Carta del apóstol Pablo a los Efesios 2:8-9)
De acuerdo con la Palabra de Dios ni siquiera un billón de indulgencias pueden comprar el perdón de un solo pecado. El único precio aceptable para pagar nuestras deudas con Dios es la sangre derramada de Jesucristo. Un sacrificio que Él hizo una vez y para siempre.
en quien tenemos redención por su sangre, la remisión de los pecados según las riquezas de su gracia, (Carta del apóstol Pablo a los Efesios 1:7)
Sólo hay una manera para que usted tenga confianza en el día de la muerte y esté seguro en el día del Juicio final; la Fe verdadera en el Señor Jesucristo. Sólo se necesita “mirar” a Cristo por la Fe y confiar sólo en Él. Cristo no sólo tiene intención de salvar pecadores, Él de verdad tiene el poder para salvarlos:
por lo cual puede también salvar eternamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. (Carta a los Hebreos 7:25)
Usted no debe rendirse hasta que se asegure de haber creído verdaderamente en Jesús y en la eficacia de Su sacrificio en el Calvario.
¿cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salvación tan grande?... (Carta a los Hebreos 2:3)
Cuando usted deposite su fe en Jesucristo, el Hijo de Dios, Él le va a dar verdadero gozo y verdadera paz.
Estas son las palabras del Salvador Jesucristo:
Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. (Evangelio de San Lucas 11:9)
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