¿Qué tanto aprecia usted la Palabra de Dios?
B I B L I A E N B R A I L E
(Para Ciegos)
Condensado de una publicación de Marzo del 2019 por Lifeway Research
William McPherson fue un hombre que mostró un compromiso con la lectura de la Biblia muy notorio y digno de ser conocido para que los que vivimos en esta época de tantas facilidades para que aprendamos a apreciar y valorar mejor lo que Dios nos ha dado.
William era un escocés que viajó a los Estados Unidos para trabajar en una cantera en las afueras de la ciudad de Denver. Era un trabajador esforzado y pronto fue designado como superintendente. Pero tendía a ser una persona impaciente.
Un día, su impaciencia lo llevó a tomar un cartucho de dinamita que le explotó en sus manos. Por la gracia de Dios y el esfuerzo de sus compañeros y de los doctores, se logró salvar la vida de este hombre, pero desafortunadamente el terrible accidente lo dejó sin manos, quedó ciego y con cicatrices en su rostro.
Hasta aquel momento William había vivido para sí mismo y por sí mismo. Pero ahora, tendría que depender de otros para todo. En el pasado le habían intentado compartir el Evangelio sin éxito, pero ahora en estas condiciones difíciles estuvo dispuesto a escuchar.
William atendió el llamado divino y se rindió a Cristo en los siguientes meses, pero se sentía insatisfecho de tener que depender de otros para que le leyeran la Biblia. Deseaba mucho poder leer la Biblia por sí mismo.
La situación se había complicado mucho y su familia ya no podía cuidarlo apropiadamente, por lo tanto lo internaron en un hogar donde atendían discapacitados y ancianos en Illinois.
Mañana y tarde, William vivía una rutina de soledad y oscuridad, apenas encontrando consuelo en su nueva fe en Cristo. Se sentía terriblemente solo y con poca esperanza de que algo cambiara para él mientras esperaba el día de su muerte.
Los maestros de una Escuela cercana solían llegar al lugar para dar charlas sobre diversos retos que la gente de ese Hogar pudiera estar enfrentando. Un día comentaron el caso asombroso de una joven ciega que solía leer su Biblia en el idioma Braile (escritura para ciegos), pero cuando esta joven llegó a perder la sensibilidad de sus dedos había aprendido a leer su Biblia usando sus labios.
La historia de esta joven le dio esperanza a William que ya tenía 5 años de vivir en la oscuridad de la ceguera porque una joven ciega de nombre Anna Johnson vino al Hogar para trabajar con algunos pacientes.
Trabajar con William era difícil y frustrante porque no tenía manos, de manera que el método de lectura convencional para los ciegos no funcionaba. Aún peor, tampoco tenía sensibilidad en su cara, de manera que la técnica de la otra joven ciega que había aprendido a leer con sus labios tampoco funcionaba para William, aunque muchas veces lo había intentado.
Un día William le pidió a Anna al finalizar su sesión que si le podía dejar una de las pequeñas cartas en Braile que se usaban para practicar. Estuvo intentando con diferentes partes de su cuerpo y luego recordó que en este esfuerzo no había orado para pedir a Dios la ayuda, de manera que rogó al Señor Su auxilio.
La siguiente vez que tomó una carta para probar con sus labios se dio cuenta que su lengua sí tenía sensibilidad para percibir el grabado. Estaba muy emocionado de poder decirle esto a Anna.
Con la ayuda de Anna, William aprendió a leer la Biblia usando su lengua. Aunque esto le provocaba irritación y dolor a veces, siguió intentando y en los siguientes 65 años fue capaz de leer la Biblia completa 4 veces.
El periódico Chicago Tribune publicó un artículo en Abril 27 de 1913 en el cual William comentaba que creía que él había sido levantado espiritualmente por haber sido abatido físicamente.
El ejemplo de un hombre como William McPherson nos deja a todos sin excusa si no hemos querido leer la Palabra de Dios diariamente durante nuestra carrera cristiana.
Si no podemos ver bien, ahora la Biblia la podemos escuchar en audio. El año tiene 8760 horas y para leer la Biblia completa en un año sólo se necesitan 71 horas. Si alguien dedica 15 minutos diarios a la lectura de la Biblia, la completará en un año.
No estoy tratando de imponer una exigencia de leer la Biblia completa en un año, alguien pudiera decidir leerla en 2 o 3 años, el punto que debe ser enfatizado es que la razón por la cual la gente no lee la Biblia no es ni incapacidad, ni oportunidad, porque ahora hay muchas opciones.
La razón por la cual la gente no lee la Biblia es que no tienen la motivación para hacerlo.
LA GENTE ENCUENTRA TIEMPO Y SE ESFUERZA POR AQUELLO QUE LE INTERESA DE VERDAD
Si de verdad creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, la Palabra inerrante, inspirada por el Espíritu Santo y preservada milagrosamente para revelarnos a Dios, el plan de salvación en Cristo y lo que Dios pide de nosotros, entonces tendremos la motivación correcta para nunca descuidar la lectura continua de las Sagradas Escrituras.
Deberíamos pensar detenidamente, ¿cuál excusa válida podríamos dar en el día del Juicio para no haber leído la Biblia?
Pienso que al que se atreva a inventar una excusa para no leer la Biblia, Dios lo colocaría en el día del Juicio al lado de William McPherson que testificará que él solo pudo leer la Biblia completa 4 veces porque era ciego y no tenía manos.
Que estos versos nos animen a considerar lo que la Biblia realmente es.
Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces – Salmo 12.6
Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. – Salmo 119.105
Sumamente pura es tu palabra, Y la ama tu siervo – Salmo 119.140
La suma de tu palabra es verdad – Salmo 119.160
Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo – Salmo 119.165